"Vine a este trabajo desde mi propia herida. Eso me enseñó a entender la tuya."
Desde muy pequeña aprendí a relacionarme con el amor desde la necesidad de merecerlo. Ser hija adoptiva despertó en mí una sensación silenciosa: la idea de que debía ganarme el cariño de los demás demostrando cuánto podía ayudar, sostener o estar para otros.
Durante mucho tiempo confundí valor con utilidad. Me convertí en esa mujer que resolvía todo para todos… mientras se abandonaba a sí misma.
Y aunque por fuera parecía fuerte, exitosa y emocionalmente inteligente, por dentro seguía buscando validación en la forma en que amaba y era elegida.
"Con el tiempo entendí algo que transformó mi vida: no podía construir relaciones sanas mientras siguiera desconectada de mí."
Ahí comenzó mi verdadero proceso. No solo como psicóloga, sino como mujer. Empecé a comprender cómo las heridas emocionales moldean la manera en que elegimos pareja, lo que toleramos y la forma en que aprendemos a amar.
Y también entendí que sanar no se trata solo de dejar atrás el dolor. Se trata de aprender a elegir distinto.
Hoy, a través de Mujer Que Elige Bien, acompaño a mujeres exitosas que, aunque han construido muchas cosas en su vida, sienten que siguen repitiendo patrones afectivos que las alejan de la relación que realmente desean construir.
Mi trabajo no es enseñarte a perseguir amor. Es ayudarte a desarrollar criterio emocional, autoestima relacional y la capacidad de elegir desde la conciencia y no desde la herida.
Porque tu vida cambia según lo que eliges normalizar.
Y elegir bien empieza por elegirte.